Fotos: Tatiana Minina

Resumen: Javier Rodríguez Barranco

Película: Benzinho

Director: Gustavo Pizzi

Asistentes: Fernando Méndez-Leite y Agustina Chiarino, productora de la película

Sinopsis oficial: Irene (Karine Telles) es una madre de familia de 40 años que vive junto a sus cuatro hijos en Petrópolis. Uno de ellos, el mayor, acaba de conseguir un contrato con un equipo de balonmano alemán, lo que le obliga a mudarse a otro país. Para una madre, que un hijo se vaya de casa siempre es duro. Por ello, Irene tendrá que afrontar la nueva vida que se avecina y no caer en la ansiedad.

 

BenzinhoPadecimos las inclemencias de la falta de coordinación del Festival, puesto que a los periodistas que habían asistido al photocall de Agustina Chiarino en el Muelle Heredia se les cerraron las puertas del Teatro Cervantes cuando quisieron asistir a la rueda de prensa, hasta que alguien, por fin, se dio cuenta del despropósito y se les franqueó la entrada, pero cuando ya sólo quedaban trece minutos para que finalizara el encuentro con Agustina.

Hemos tenido, pues, que recomponer el inicio de la rueda de prensa con el material que generosamente nos han proporcionado otros compañeros.

Resulta también cuando menos sorprendente que un Festival que se arma alrededor de la lengua española incluya varias películas brasileñas y, por lo tanto, en portugués en la Sección Oficial. Pero como el exceso de entropía puede favorecer resultados positivos, hemos podido disfrutar de Benzinho, sin duda un magnífico filme.

        La maternidad fue una de las cuestiones que se plantearon y sí, la maternidad es importante, pero lo que de verdad impresionó a Agustina del guion fue que uno se despierta como hijo y en algún momento te va a tocar hacerlo como padre o como madre y es el miedo al vacío es una cosa que todos sentimos y conecta con todos de una u otra manera.

Benzinho Benzinho        Los elementos simbólicos que se dan en la película, pero se desarrollan dentro de la vida cotidiana en la familia fue otra de las cuestiones planteadas, a lo que Agustina considera que la película tiene como unos paréntesis mucho más poéticos como de ensoñación, cuando la madre y el hijo están flotando en la goma de un neumático de camión u otra escena en la que la madre está como envuelta en una tela roja y cuando lo leías en el guion estaba un poco raro, no comprendías en el principio si quedaba bien en el total.

               BenzinhoY luego te das cuenta que en la película funciona muy bien, que te dan la sensación como de vientre, de abrazar algo. Son como una pausa antes de regresar a lo caótico, que era otro elemento importante en la película. Esa familia, que puede ser italiana, pero también brasileira, donde no todo es carnaval, sino que también tienen esa cosa de familia caótica, que además retratan una clase media que quizá no estamos tan acostumbrados a ver.

        La película se desarrolla en una ciudad que se llama Petrópolis, cerca de Río de Janeiro, que es una ciudad imperial, que antes funcionaba como balneario y tiene ese aspecto de cine, que tiene que ver mucho con la infancia del director, que pasaba mucho tiempo allá (donde nos parece observar otro punto de contacto con el cine italiano, nada menos que con Amarcord, donde Fellini recrea sus memorias de infancia, nos permitimos apuntar: de hecho Méndez-Leite apuntó hacia la comedia italiana del neorrealismo con directores como La familia Passaguai fa fortuna, ese cine auténtico y natural). En opinión de Agustina, se trata de  una mirada distinta de lo que estamos acostumbrados a ver de Brasil.

 Benzinho        La prensa también se interesó acerca de la relación de Brasil con Uruguay, que es el país de Agustina y la posible distribución de la película, donde el Festival de Málaga puede ser un puntal importante. La respuesta va en el sentido de que Brasil es como una especie de hermano mayor con Uruguay y que el cine brasileiro está en un momento es que se está internacionalizando más. En Uruguay lo ven a través de las telenovelas, pero no llega el cine brasileiro. De hecho, cuando han intentado mover Benzinho por Uruguay la respuesta del distribuidor es que ahí las películas brasileñas no funcionan. Pero así, radical. De hecho, pensamos qué título le íbamos a poner, porque “Benzinho” significa ‘cariño’, ‘pichón’, ‘amor’ y nos gustó así y lo dejamos así. La película tiene la distancia y la cercanía del idioma, porque a pesar de que no es nuestro idioma, nos suena de cierta manera y es fácil de entender y creo que es una familia que puede estar en cualquier lugar del mundo, familias excesivas, pero que se quieren. También me gusta la relación que tienen los padres como pareja, donde él es el soporte, pero muy torpe, porque lo intenta todo y todo le va saliendo mal, y te ganas de abrazarlo, pobrecito. Por lo tanto, sí, Agustina cree que es una película absolutamente internacional que se puede dar en cualquier lugar del mundo. Y sí, Málaga es un lugar adonde ella quería venir desde hace muchos años. A ella le gustó el público mucho cómo está yendo la gente. Es una película abierta a que le guste a mucha gente. Es una película que le gusta a la madre de Agustina, confiesa entre risas.

 Benzinho        La siguiente pregunta se dirige hacia cómo han podido encajar tantos pequeños detalles como hay en Benzinho dentro del guion. Y, claro, afirma Agustina que el guion transcurre en muy poco tiempo y era un desafío el poder poner tantos detalles. La protagonista es la madre, pero hay muchos personajes secundarios que la rodean y arman estas situaciones. Cuando ella leyó el guion estaba muy parecido a como se ve en la película, pero luego hubo cosas que se perdieron y cuando ella fue a Brasil a comprobar la producción, se dio cuenta que había cosas que se habían perdido de esa espontaneidad que tenía, esa vitalidad, y regresamos a Uruguay todos preocupados, pero hubo un momento que la película volvió a tener esa frescura que tenía al principio. Por ejemplo, que estén los niños y les ocurran cosas. Y el propio personaje de la madre, que tiene muchas miradas femeninas, pero también muchas miradas masculinas sobre las cosas. Y hay muchas cosas tratadas ahí, que es una de las cosas más importantes de este guion.

         Se trata de una co-producción entre Uruguay y Brasil, porque se intentó con Europa, pero no cuajó. Pero se trata de una película por encima de la financiación y todos los cambios que se proponían eran desde el punto de vista que se trata de un filme y no de la financiación.

         Benzinho¿Es Uruguay un país emergente en cuanto al cine? ¿Se hacen muchas películas? Bueno, confiesa Agustina, allá somos tres millones de habitantes y hacemos diez o doce películas al año y poco a poco se va extendiendo internacionalmente. Aquí en Málaga hay muchos uruguayos. Méndez-Leite aclara en este momento que el año pasado hubo una película uruguaya en el Festival y este año hay varias.

        Una periodista se interesa por la mirada femenina, incluso en el padre, incluso en los hijos, que son todos varones, puesto que Benzinho plantea esto sin que te des ni cuenta. Considera Agustina que todos cuidan a la madre. Incluso el hijo mayor parece como si fuera el padre, porque el verdadero padre necesita ser protegido. Es como más infantil y está interpretado por un actor muy famoso en Brasil, Otávio Muller, porque íbamos por la calle y nos paraban cada cinco minutos. Son muy buenos actores.

        Alude uno de los críticos presentes en la rueda de prensa acerca de la fotografía, pues se trata de un color muy profundo, algo que significó un importante esfuerzo, también en el equipo uruguayo, incluida la maquilladora, porque los presupuestos de producción en Brasil son muy elevados. Para Agustina era el primer trabajo de co-producción con el país de Jorge Amado y cuando vio aquel despliegue consideró que eso en Uruguay era imposible y para ellos era un equipo muy pequeño.

       BenzinhoLa última pregunta es acerca de su posible autobiografismo, pero no, no es una película autobiográfica. La protagonista es una mujer con mucha fuerza y quiere empezar a dirigir. A ver por dónde le lleva la vida. Es una mujer muy especial, muy enérgica, muy llena de luz. De esas mujeres que entran en un sitio y todo el mura la mira por X o por B, por algo. Una muer de armas tomar.

        Sí, la crítica estuvo de acuerdo en que Karine Teles es una actriz que llena la pantalla y otro periodista lamenta que hubiera tan pocos periodistas en esta rueda de prensa, algo que suele ser habitual cuando no hay ningún famosete presente, pero que en este caso obedecía también a una causa objetiva que ya relatamos al principio: se cerraron las puertas del Teatro Cervantes a quienes venían del photocall en el Muelle Heredia.

        Por fin, en cuanto a distribución, Agustina desvela que Polonia se ha interesado por la película y que se estrenó en Sundance y ha circulado por otros festivales. Y bueno, ahí va. Benzinho está ahora mismo en el trayecto de festivales, pero todavía para España no hay distribución. Para Francia sí.