Francisco Javier Rodríguez Barranco – Entrevista a Natalia Polo y Tito Alexander Gómez, protagonistas de La muer del animal

Fotografías de Rosa Jiménez

            Durante la edición de 2017 del Festival de Málaga, se ha proyectado la película La mujer del animal, de Víctor Gaviria, protagonizada por Natalia Polo, y Tito Alexander Gómez.

            Basado en hechos reales, este filme muestra el sufrimiento de una mujer (Margarita en la vida real, Amparo en el largometraje) a causa de las salvajadas del Animal, sucedido todo ello en los suburbios de las afueras de Medellín durante la segunda mitad de la década de los setenta del siglo pasado y principios de la de los ochenta.

            Con tal motivo, entrevistamos a los actores en el set de prensa situado en el costado del Teatro Cervantes durante el Festival de Málaga.

            Tras los saludos previos, iniciamos la entrevista.

Javier Rodríguez Barranco.- Aparte de que está muy bien hecha, desde el punto de vista cinematográfico, La mujer del animal es una de esas películas que hay ver, porque el cine también puede servir para denunciar situaciones de maltrato brutal como las que se ven en este filme. La primera pregunta es: ¿por qué el cine colombiano es tan bueno? Porque desde hace veinticinco años a esta parte hay muchas películas colombianas que están funcionando internacionalmente. De hecho, vuestra película se estrenó en el Festival Internacional de Cine de Toronto, que es el tercero más importante del mundo.

Natalia Polo.- Sí.

Tito Alexander Gómez.- La evolución que hemos tenido en ese campo, también nuestras historias que nos dan fuerzas nuevas. También hay mucha poesía. Los escenarios y nuestra gente también nos dan mucho valor. Y ahí nos vamos poniendo a la altura.

JRB.- ¿Cómo fue el trabajo con Víctor Gaviria?

NP.- Es una persona increíble. La forma cómo narra. Para mí es uno de los mejores cineastas de Colombia por la forma en cómo hace poesía a través del cine. Víctor Gaviria lo que hace es transformar lo que ya estaba hecho a través de nuevas propuestas artística. Víctor hace cine social con actores que son personas reales, que no tienen ninguna experiencia profesional, que no conocen el cine, personas corrientes, pero son persona que dan vida a los personajes de una manera extraordinaria. Entonces Víctor es un poeta poesía con sus películas y le da a uno la oportunidad de que se exprese porque te da libertad para hacerlo. Fue una experiencia maravillosa porque puedes crear personajes sólidos, creíbles.

JRB.- Tú eres músico, Tito. Tú eres enfermera, Natalia. ¿Cómo fue el proceso de casting?

NP.- El casting que hace Víctor es conversar. Saber cómo es uno, a qué se dedica. Como que la persona empieza a narrar una historia. Eso es lo que a Víctor lo cautiva: saber cómo uno narra, porque si tú eres un gran narrador, puedes ser un excelente actor. Él conocía la historia de Margarita y quiere conocer las experiencias de las personas. Por eso la película es como un documental y Víctor recibe la experiencia de muchas mujeres que han conocido el drama del maltrato, de la violación y le ayudaron a componer el papel de Amparo.

JRB.- De mi experiencia personal en Colombia o colombianos que he conocido aquí en Málaga, me da la impresión de que los colombianos son personas muy dulces con un gran corazón y parece contradictorio que haya esos problemas tan brutales de violencia. ¿Cómo llega esa violencia a Colombia?

TAG.- El pueblo colombiano tiene unas raíces muy sufridas. Es más la gente buena que la mala. Nuestra sociedad ha padecido muchas plagas debido a la escasez de recursos, al hambre, a la desigualdad, porque son más los pobres que los ricos en ese país. La riqueza está concentrada en una parte muy pequeña. Y todo eso genera que el colombiano se rebusque su vida en lo malo o en lo bueno. Padecemos el conflicto del narcotráfico que nos ha desangrado tanto y tantas cosas que han pasado con nuestros hijos, con nuestros padres. No hemos podido vivir con una tranquilidad debido a todas esas circunstancias, pero yo creo que tenemos un futuro, que tenemos una esperanza en evolucionar en ser mejor sociedad.

JRB.- Una pregunta para ti, Natalia. ¿Cómo es ahora mismo la vida de Margarita? ¿Ha conseguido reconciliarse con la vida? ¿Lo ha superado?

NP.- Bueno, yo creo que superarlo no, porque cuando hablas con ella y te cuenta la historia del animal, ella llora. Y uno entiende que a ella todavía le duela que la gente la vea como la mujer del animal. Fueron siete o diez años de maltrato, de violación y no creo que lo haya olvidado. De alguna manera ella trató de salir de todo aquello: consiguió un empleo, una jubilación, que es de lo que ahora vive, y darle una oportunidad en la vida, que me parece que ella se lo merece.

JRB.- Tito, vosotros habéis visitado la comunidad donde ocurren los hechos. ¿Se podría decir que la situación ha mejorado?

TAG.- Sigue igual.

JRB.- Sigue igual. Una pregunta para ti, Natalia. Hay muchas escenas muy duras, pero una en concreto me dejó impactado y es cuando Amparo da de comer al bebé directamente de las ubres de la vaca. ¿Cómo hicisteis esa escena?

NP.- Esa escena ha recibido muchos comentarios, porque nunca se había visto en otra película. Víctor, sin embargo, innova con su cine. Y Margarita contaba que cuando ella tuvo a su primer hijo no comía, porque le hacían pasar mucha hambre y el niño nació con una desnutrición impresionante y lo único que ella sabía era que cuando los niños nacen así tan raquítico, tan flaquitos, porque están desnutridos, les dan un baño de siete días con leche de vaca, porque tiene unos nutrientes, unos componentes que el niño los absorbe y eso lo ayuda a recuperar el peso. Y Víctor dijo que eso había que hacerlo tal como Margarita lo narra. Al principio, como soy enfermera, tengo la facilidad de coger al bebé, que no se me vaya a caer, pero me daba mucho susto que no se me fuera a ahogar tragando la leche y tener a la mamá ahí detrás pendiente de que no le fuera a pasar nada.

JRB.- Es una escena en la que no se ve sangre, pero concentra todo el horror que la madre está pasando.

NP.- Y ternura, porque Margarita se está aferrando a la vida de su pequeño, que es lo único que ella tiene, entonces es un contraste entre el dolor y también la esperanza que ella tiene.

JRB.- Y una última pregunta para los dos. Ésta es vuestra primera experiencia en el cine, pero ¿tenéis idea de continuar con ello? ¿Os ha parecido una experiencia positiva?

TAG.- Esta película nos ha atrapado de alguna forma. Nos envuelve cada vez más. Estos festivales con la gente. De pronto nos ha dado todo eso. Yo creo que para nosotros podamos mejorarnos, para que la filmografía de Colombia sea incluida y sea tenida en cuenta en el mundo.

NP.- La vida que le toca a una con todas esas circunstancias. Víctor de alguna manera nos ha dado una historia ya, que es más que suficiente, pero no cabe duda de que a mí me encantaría seguir, porque uno se atrapa, te absorbe y cada día uno quisiera hacer otro tipo de historias. Lo que uno vive en cada festival, en cada país, conoce la gente y eso es refrescante y es un arte, conocer lo mágico que es el cine. Así que si la vida me da la oportunidad de seguir haciéndolo estaría encantada.

JRB.- Nosotros estaremos encantados de volver a veros en otra película y si podéis traerla por aquí, por Málaga, mejor que mejor. Muchísimas gracias por vuestro tiempo. Enhorabuena por vuestro trabajo y que sigáis disfrutando de esta ciudad.

            Nos despedimos.