Francisco Javier Rodríguez Barranco entrevista a Carlos Pumares durante la 21ª edición del Festival de Málaga. Cine en Español (FMCE)

Fotos: Tatiana Minina

Los festivales son el último refugio del cine

Durante la edición del 21 FMCE, ligeramente rebasado el ecuador del evento, entrevistamos a Carlos Pumares, un testigo de excepción de lo que ha sido el cine mundial durante varias décadas y cuya ilusión por el séptimo arte no ha desaparecido con el paso de los años. Asiduo en los Festivales más importantes, como Venecia, Berlín, Cannes o San Sebastián, no elude su cita anual con otros certámenes más específicos, como Sitges o Locarno. En su ojo experto confiamos y nos reunimos, pues, para tomar café justo enfrente del cine Albéniz, uno de los principales pulmones del Festival de Málaga.

PumaresJavier Rodríguez Barranco: Encantado, señor Pumares, de que haya atendido la petición de entrevista para hablar de cine y de Festivales. Empecemos por éstos: ¿Qué Festivales recomendaría usted?

Carlos Pumares: Yo que he ido de un extremo del Atlántico a un extremo de Asia Central, conozco todo lo que hay en medio. He estado en Montreal y he estado en Tashkent, pero digamos que los que domino son Berlín, Venecia, Cannes, los españoles y para mí hoy el mejor Festival del mundo es Sitges, primero porque es el único certamen del planeta que tiene el auditorio en el hotel en el que estamos todos y a las ocho y cuarto de la mañana hay ya mil cuatrocientas personas sentadas en el cine, salen y vuelven a entrar, salen y vuelven a entrar, porque es un caos, no las miden. Renfe colocas trenes especiales para llegar por la mañana e irse por la noche, desde Tarragona y desde Barcelona. Medios acreditados, público. Yo he tomado café y en la mesa de al lado Quentin Tarantino, porque se aloja en el hotel. YO he visto a las dos y cuarto de la mañana a Patricia Neal con un bastón y una dama de compañía, que viene de presentar la copia restaurada de Ultimátum a la tierra.

Sitges tiene medios de medio mundo, porque ese Quentin Tarantino sentado ahí recomienda el Festival de Sitges. Todo el que va lo recomienda. El año pasado había treinta películas a concurso y cuatro fuera de concurso, con lo cual no tienes tiempo de retrospectivas.

PumaresYo conozco Sitges desde que eso era un erial, sin edificar ni nada y sé quiénes son los que lo han llevado hasta arriba. La primera vez que voy a Sitges, cuando todavía mandaba el invicto caudillo que vivía en el Palacio del Pardo, los Festivales ponían películas prohibidas. Sitges nace de una forma muy curiosa no se sabe por qué, puesto que lo primero que hacen es un festival de encuentros de escuelas de cine, que terminó como el rosario de la aurora con Carlos Durán detenido y llaman del Ministerio a Antonio Ráfales, que era factor de Renfe y le dicen: “Haga lo que quiera, menos eso”, y él les dice que un Festival de cine de terror, como les podía haber dicho de mariposas y así nació. A Antonio Ráfales que le hagan un monumento, porque fue el que lo creó y traía directores. Luego entre Juan Luis Goas, que lo eleva a la internacionalidad más absoluta. Luego llegan años de oscurantismo, porque nombran a un director que se inventa una cosa que se llama Gran Diagonal, para poner películas normales, por lo que está cargando el Festival. Luego llega un funcionario y luego llega Álex Gorina. Hasta que llega Ángel Sala, que lo eleva más arriba que el Everest. En caos es su sello personal, pero no importa, es grandioso.

En Cannes, en Venecia, en Berlín estamos todos desperdigados, pero en Sitges estamos todos concentrados: los que vivimos en el hotel y los que van a la cafetería. Hace buen tiempo, hacen entrevistas en la piscina, o sea magnífico y con un montón de gente y medios tremendos. Una vez en la vida hay que ir a Sitges. Si yo sólo pudiera ir a un Festival, iría a Sitges.

PumaresJRB: Lo tengo en la agenda, lo tengo en la agenda desde hace mucho tiempo. Vamos a un lugar más próximo. ¿Qué le parece el Festival de Málaga?

CP: El señor que dirige el Festival de Málaga es tan ignorante como Puigdemont antes de fugarse. No puede hacer la estupidez de decir “Cine en Español” y poner a concurso películas habladas en portugués.

JRB: Es que ésa sería otra cuestión. ¿Hasta qué punto un tema lingüístico puede ser el eje de un Festival que aspira a ser un Festival grande?

PumaresCP: No puede ser un Festival grande, porque ha hecho otra estupidez. Hasta el año pasado, las españolas y las hispanoamericanas iban por caminos separados. Dos premios diferentes. Pero las ha unido, ¿por qué? Porque españolas tiene diez nada más. Así tiene diecinueve. Y es además está el Festival de Huelva, está el Festival de Lérida y San Sebastián tiene Territorio Latino desde hace más de veintiún años. Y ofrecen las películas primero a San Sebastián y las que San Sebastián no quiere vienen aquí. Las buenas van a San Sebastián, porque la repercusión en un Festival de categoría A es mucho mayor y aquí como lo patrocina A3media, no habla Telecinco, no habla Televisión Española. Sólo hablo yo porque pertenezco al Grupo Planeta. Por eso vengo yo, pero vengo por cojones. En cambio en San Sebastián al ser de categoría A, aunque lo patrocine Televisión Española, da igual, acuden todos, como en Cannes, como en Venecia, Pumarescomo en Berlín.

JRB: ¿Un director?

CP: John Ford, el más grande, porque hace comedias, hace western, hace de todo. Ese John Wayne me llena la pantalla. Una vez le preguntaron a John Ford si conocía a Bergman, a lo que respondió que ese Bergman era uno que iba por ahí diciendo que él (John Ford) era el mejor director del mundo. ¡Bergman diciendo eso de John Ford! En general el cine, aunque lo inventen los hermanos Lumière y tengan a Renoir y a René Clair, aunque Francia siempre tenga a alguien, pero John Ford, Howard Hawks, las mejores películas de Hitchcock son las americanas, Coppola, o sea, el cine es americano, porque además esa serie B americana de los años 40, Yo anduve con un zombi, Cat People, eso es maravilloso.

JRB: Si volvemos al cine español, lo que observo es que cuando peor estaban las cosas, mejor cine se hizo, estoy refiriéndome a la segunda mitad de los setenta.

PumaresCP: Y de los cuarenta, Juan de Orduña, luego ya llega José Luis Sáenz de Heredia, que hace magníficas películas y comedias. Esas Historias de la radio no hay quien la haya superado todavía. O del cine épico Locura de amor, Alba de América, desde el nacional sindicalismo. El cine español tiene épocas, pero desde luego en Málaga no se ven las mejores.

JRB: ¿Qué ocurre con el cine español de nuestros días?

CP: El problema es que ir al cine se ha acabado. El ir por taquilla se ha acabado, por los nuevas tecnologías. Yo suelo decir en mis críticas que los festivales son el último refugio del cine. Y hay ciudades que no tienen cines. A mí me preguntan “Señor Pumares, ¿qué película puedo ver?”. Y yo respondo: “Espera a las rebajas de El Corte Inglés y que tenga cuarenta años la película”. Claro, porque es lo único que se le puede decir a una persona que pregunta eso. Las cámaras digitales han contribuido a que no se vea nada y a que en la mayoría de ciudades españolas los cines han desaparecido. En las afueras, a lo mejor en un área comercial hay ocho salas vacías. Y en televisión me parece que hay seis canales de sólo películas, incluidas la Fox o la Paramount. Y hay una cadena que yo recomiendo que se llama Bom, que ponen todos los días una películas de terror o de ciencia-ficción maravillosas y es libre.

JRB: Creo haberle oído comentar en alguna entrevista en la radio que usted ha comentado que su programa “Polvo de estrellas” funcionó gracias a que se emitía entre el programa de José María García y la repetición del programa de José María García. ¿Es así?

PumaresCP: Sí. Además cuando me contrata Martín Ferrand, que fue quien me llevó a la radio, me dijo que entraba cuando terminaba García. Y luego empezaron a llamar de El Corte Inglés o Sony, que me buscaban a mí para contratar publicidad durante “Polvo de estrellas”, a unas horas en las que no se espera publicidad normal. Lo de Antena 3 fue un experimento maravilloso. Una época absolutamente maravillosa.

JRB: Le agradezco muchísimo, señor Pumares, que haya querido compartir sus vivencias de cine con este humilde reportero…, pero no me quedo con las ganas de preguntarle por el Festival de Locarno.

CP: No, que me gusta Locarno. Además es en agosto, que hace buen tiempo, ponen las películas en esa plaza. Además los suizos mienten mucho, porque presumen de Lago Mayor, pero las tres cuartas partes del Lago Mayor pertenecen a Italia.

Y ahora ya sí, nos despedimos entre risas, agradecimientos, parabienes y a uno le queda la sensación de haber aprendido un poquito más de cine y el propósito firme de visitar los festivales de Sitges y Locarno a la mayor brevedad posible.