Francisco Javier Rodríguez Barranco- Inauguración del Festival de Málaga. Cine en Español

Fotos alfombra roja: Rosa Jiménez

             Que no cine español, porque este año ha experimentado un ligero corrimiento semántico, al menos en lo que al título se refiere, pero puestos a hacer las cosas bien, debería haberse considerado la primera edición de algo nuevo y no la vigésima de algo que ya no existe, es decir, el Festival de Málaga. Cine Español.

            Y es que el cine español da para lo que da, de ahí que nadie le pueda pedir a un Festival monográfico sobre ello mantener una sección oficial de unos dieciocho títulos al año, sobre todo cuando los principales nombres del cine patrio no vienen al Festival de Málaga, cada día más Fiestival, pero ésa es otra cuestión.

Inauguración

Fotograma Maniac Tales

            Desde hace tiempo, muchos años, realmente, la sección Territorio latinoamericano era la mejor del evento con diferencia. Se daba la paradoja, sin embargo, que era también la menos visitadas de todas las secciones del evento, puesto que los asistentes apenas cubríamos un tercio del aforo en una sala pequeña y de esa audiencia más de la mitad éramos periodistas.

Inauguración

Fotograma Maniac Tales

          Conscientes, pues, de la pobreza creativa de las producciones hispanas, en el sentido estricto de la palabra, los organizadores del Festival decidieron juntar este año las dos secciones, es decir, la oficial y la latinoamericana e introducir una ligera (no tan ligera, realmente) modificación en el nombre del certamen. De ahí que este año la sección oficial al concurso se compone de filmes iberoamericanos y ha desaparecido la sección Territorio latinoamericano.

            Esperemos con ello que no hayan matado la gallina de los huevos de oro, pues sin necesidad de salir de Andalucía hay tres eventos veteranos que ya tocan el filme del otro lado del charco: el Festival Iberoamericano de Huelva, el Alcances de Cádiz, y el de Cines del Sur, de Granada. Por ello, no se aprecia muy bien qué pretende ofrecer de nuevo el Festival de Málaga, salvo rellenar los huecos que el cine en nuestro país genera, que son bastantes, y engordar con muchos títulos una sección oficial de largometrajes a concurso que de otro modo se hundía.

            Así las cosas, uno puede compartir o no compartir los criterios de la nueva orientación del Festival de Málaga, pero al menos hay que ser rigurosos con ello, puesto que ya el primer día del nuevo formato, nos encontramos con una película, Maniac Tales, de Rodrigo Sancho, Kike Mesa, Denise Castro, Enrique García y Abdetalif Hwidar, rodada en el inglés de California, y un repaso a la sección oficial a concurso permite comprobar que se ha incluido en ella un filme brasileño, presumiblemente en lengua portuguesa.

Inauguración

Fotograma El bar

               Quedarían fuera de la nueva modalidad de este certamen las películas en las otras lenguas oficiales dentro del territorio español, si aplicamos el criterio lingüístico de manera propia, pero no parece que eso vaya a amilanar a los organizadores, lo cual, por otro lado, es de agradecer, puesto que cercenar el cine de Cataluña, País Vasco, Galicia, etc., es mucho cercenar. Lo que quiero señalar es la enorme incoherencia de todo esto.

Inauguración

Rueda de prensa El bar

El caso es que el Festival de Málaga. Cine en Español ha iniciado su recorrido y la película inaugural ha sido El bar, de Álex de la Iglesia, fuera de concurso, para quien éste es su mejor filme. De hecho, ha formado parte de la última Berlinale. Pero uno no sabe muy bien a qué se refiere Álex cuando habla de que éste es su mejor largometraje, puesto que es una más de lo mismo: lo colectivo, sangriento y absurdo. Sí que puede apreciarse en él una voluntad dramática, frente al poderoso humor, negro, brutal, pero humor, de su filmografía anterior. Destaquemos, pues, ese giro más comprometido, más dramático de la película de Álex, un cierto guiño a El ángel exterminador (1962) de Buñuel, y rescatemos el final, que sí es bastante meritorio, y poco más podemos decir de esta película.

            La arriba mencionada Maniac Tales también se vio el primer día, como ya adelantamos, y consideramos que se trata de un filme muy meritorio dentro de un Festival como el de Sitges. Ponderemos de ella la combinación de directores y algo mucho más importante, como es la de ofrecer un filme muy elaborado. Eros y Tánatos flotando por ahí en diferentes historias, dentro de un ambiente misterioso y terrorífico. La película se presenta como una simple voluntad de entretener, pero hay que admitir que se trata de un entretenimiento muy trabajado, lo cual destaca poderosamente con el panorama del cine español actual, fuertemente lastrado por la televisión, donde demasiadas propuestas no son más que intuiciones sencillas dentro de un metraje exagerado.

Deseemos, pues a Maniac Tales el mejor recorrido posible dentro de su andadura por las salas comerciales y los demás Festivales en que participe.