Francisco Javier Rodríguez Barranco – Conversación con Alberto Utrera, director de Smoking Club, y con Silvia Vacas y Jimmy Castro, protagonistas de la película

Fotografías de Rosa Jiménez

            Nos reunimos en la terraza del hotel Málaga Palacio el día después de la proyección de Smoking Club dentro del Festival de Málaga, edición de 2017. En un primer momento con Alberto Utrera, director de la película, y Silvia Vacas, una de las protagonistas. Al poco rato se nos une Jimmy Castro, otro de los protagonistas.

            Al otro lado de los ventanales el Mediterráneo también forma parte de la conversación, porque de eso se trata exactamente más que de una entrevista formal: charlar sobre el cine español, en general, y Smoking Club, en particular.

Javier Rodríguez Barranco.- ¿A qué se debe que entrarais en Estrenos Especiales? Porque yo por mí, la habría incluido en la Sección Oficial.

Alberto.- Nosotros mandamos la película por la vía de selección que pide el Festival y el comité de selección hace su trabajo y nos llamaron para comunicarnos que la película entra en Estrenos Especiales. Nos dijeron que hubo dudas para meterla en Zonazine, pero que al final no les cuadró. En todo caso, te lo digo sinceramente, para una peli tan pequeña y tan independiente el haber estado aquí no tiene precio.

Javier.- Sí, sí, si ya se ve que estáis encantados. Si es que, de verdad, se ve que habéis aportado frescura. La siguiente pregunta o el siguiente comentario: humor vs. corrección política, ¿Cómo lo veis?

Silvia.- Sí que es cierto que cuando haces una cosa demasiado polite pierdes esa frescura de la que estamos hablando y lo que tiene esta peli ya desde el guion es que la corrección política no te limitaba, sobre todo porque ya desde el punto de partida somos incorrectos, porque se trata de un club de fumadores de cannabis y ahí te lo permites.

Alberto.- Como que tienes licencia. Tú construyes una realidad y dentro de esa realidad los personajes tienen sentido, pero estos personajes son un poco extremos, son un poco locos. Una de las cosas que a mí me ha gustado es llevarlos al límite de la caricatura, como por ejemplo la mujer Dolores. Entonces eso de alguna manera te da licencia.

Silvia.- Es que para mí el humor es esto. De otro modo son gags enlatados, como las risas de las teleseries. Es que el humor es muy sanador.

Alberto.- De todas maneras, este tema ni me lo había preguntado hasta que me lo has preguntado. Simplemente hemos hecho humor.

Javier.- Yo soy un firme defensor del humor.

Alberto.- Qué maravilla. Y encima te ha gustado la peli.

Javier.- Al principio de la película la presentaste como una producción con toques de Tarantino y de los Coen, pero a la española. Yo me voy a quedar con esto, porque yo creo que Smoking Club tiene un toque de frescura ochentero. Es que el papel de Óscar, interpretado por Rodrigo Poisón, le pega a Antonio Resines hace treinta y tantos años. ¿Cómo veis ese toque fresco de los ochenta?

Alberto.- Es que para nosotros las referencias, como lo que decíamos de los Coen, por ejemplo en Quemar después de leer, que sale Brad Pitt, pues el personaje de Óscar es una alusión directa a ese personaje. Nosotros sobre todo lo que queríamos era lo que te decía antes: personajes extremos y juntarlos en algún sitio y lo bueno de esto y de la frescura viene de las improvisaciones. Nosotros lo que hicimos fue que a cada actor le dimos un folio y le dijimos, por ejemplo: “Silvia ésta eres tú”; y la primera entrevista que tuvimos no fue como Silvia, sino como el personaje, que tenemos grabaciones y si quieres te puedo enviar alguna.

Javier.- Sería maravilloso.

Alberto.- Y, de hecho, en el personaje de Jimmy, hay algunas frases de esa primera entrevista que son exactamente iguales que en la película. Y la frescura está ahí.

Javier.- ¿Podéis hablarme de la incorporación de elementos novedosos en vuestra película, como recursos propios del cómic o del pop-art?

Alberto.- Bueno, yo vengo del mundo de la publicidad y a nosotros nos encanta la mezcla. Nosotros lo que tenemos es la mezcla de la imagen animada con la imagen real y por eso le metimos toques, porque nos gustaba mucho y además nos parece que estéticamente es muy potente.

Silvia.- Y además tiene una cosa de seña, porque esta peli tiene una seña de identidad muy potente. Yo soy una fan de Sin City.

Javier.- Hay algunos detalles que a mí me recuerdan a Almodóvar. Bueno, ya el hecho de que se monte ese bar de fumadores de hierbas apunta en ese sentido. Pero luego también doña Dolores. ¿os habéis inspirado de alguna manera en Chus Lampreave para ese personaje?

Alberto.- Me hubiera flipado que Chus Lampreave hubiera participado en la película, pero doña Dolores en realidad no está inspirada en Chus, sino que una tarde uno de los guionistas una tarde vio una mujer de setenta años entrar y comprar hierba y en cuanto nos lo dijo, pensamos que teníamos que incorporar a esa mujer y buscamos también ese perfil para que choque con todo esto: una mujer facha, de derechas, pero que sin embargo le gusta su hierba que le calma sus dolores.

Javier.- Entonces el nombre es alusivo.

Alberto.- Claro, claro.

Javier.- Una pregunta ahora de las que aparecen en la película: imaginad que han pasado cincuenta años, que sois un poco menos jóvenes de lo que sois ahora y os preguntáis: “¿Qué he hecho con mi vida?”. ¿Cómo os gustaría sentiros cuando dirigierais esa mirada al pasado? ¿Cómo os gustaría que fuera vuestra vida durante las próximas décadas?

Alberto.- A mí lo que me gustaría es poder dedicarme al cine, pero no sé qué va a pasar, la verdad. Hacer esta película ha sido un sacrificio enorme. Un sacrificio económico y de trabajo y nosotros no esperamos recuperar lo que hemos invertido en la película. De hecho, ha sido milagroso traer la película aquí, ha sido milagroso que la película se vea en los cines. Y a mí lo que me gustaría es poder dedicarme a esto. Pero, claro, el gasto tan enorme de energía y de todo y yo no sé si al cabo de cinco años voy a poder.

Silvia.- Todo es muy complicado, pero cuando ves los resultados, es muy satisfactorio y yo dentro de cincuenta años me gustaría sentirme muy feliz por haber hecho realmente lo que quiero. Y lo que quiero es currar de esto para ello estaré currando en lo que pueda hasta que pueda vivir de esto, porque quiero currar de esto. Me imagino así. Quiero seguir sintiéndome igual de libre para dedicarme a esto en vez de dedicarme a un curro que no me sea satisfactorio.

Alberto.- Es muy emocionante ver que la gente está comprando entradas en el Albéniz.

Javier.- Hablemos de la distribución. Se estrena ya mismo, ¿verdad?

Alberto.- El siete de abril en Madrid, Barcelona y está pendiente Sevilla. En Madrid en los cines Ideal y Metropol. Y entrar en estos cines también ha sido un milagro, porque luego los cines no te programan la película, porque hay muchas películas grandes y es muy difícil. Y al final parece ser que Yelmo ha creído en ella.

Silvia.- Estamos muy emocionados.

Alberto.- No tengo palabras para agradecerlo. Mira, Jimmy.

Llega Jimmy Castro.

Javier.- Como os estaba diciendo, creed en vuestra película, porque durante los últimos treinta y cinco años habré ido al cine un mínimo de tres veces por semana y os aseguro que vuestra película es muy buena y además traéis algo nuevo para mí, lo que es muy difícil cuando has visto tantas. Siguiente pregunta para ti, Jimmy: ¿cómo ves el cine español contemporáneo?

Jimmy.- Bueno, creo que el cine español está en un buen momento, porque yo estoy aquí con una película española con un director español y es un proyecto en el que creo y con el que estoy de haber trabajado. Bueno, yo creo que se ha trabajado con mucha profesionalidad y mucho amor por el cine. En el cine español están pasando cosas. Se están quitando miedos. Creo que hay una nueva generación de directores, como es el caso de Alberto Utrera, que cuenta cosas desde otro punto de vista y creo que eso es muy positivo.

Javier.- Una última pregunta para los tres: en vuestra película hay 129 normas, pero vamos a hablar de quitar normas. ¿Cuáles suprimiríais en el mundo actual?

Alberto.- Yo quitaría precisamente la norma de lo políticamente correcto, porque creo que es necesario tener sentido del humor. Sí que hay un límite y es que tienes que tener respeto siempre por los demás, pero el humor es maravilloso. Es que sin humor yo creo que la vida no tiene sentido, de verdad. Me parece una carga insoportable.

Silvia.- Pues quitaría el concepto de libertad que tenemos ahora, porque creemos que somos libres y no lo somos, pero si nos dejaran salirnos de ahí estaríamos mucho mejor, menos atados, pero al final hemos adquirido un concepto de libertad que no es real.

Javier.- A lo mejor es que tenemos miedo a ser libres.

Silvia.- Sí, porque aterra. Porque es un concepto tan grande y al que no estamos acostumbrados. Y la libertad está ahí para que la cojamos, pero la acotamos con quinientas cincuenta y cuatro mil normas, que es de lo que va Smoking Club.

Jimmy.- Vengo hablando bastante de esto, de que como norma haya que tener miedo al fracaso, porque al final es miedo a no atreverse a hacer lo que uno quiere. Y creo que uno aprende y quitando esa especie de miedo que es algo muy personal, conseguiríamos también alegrarnos más.

Javier.- Bueno, pues por mi parte, quiero agradeceros estos minutos que me habéis dedicado, daros una vez más la enhorabuena por vuestra película y desearos la máxima suerte posible con la trayectoria de Smoking Club y en vuestras respectivas carreras.

Nos despedimos.

Como colofón, he aquí un fragmento de la entrevista a los socios fundadores de Smoking Club. Ésta fue la primera entrevista y en ella se puede comprobar que los actores venían ya con el personaje preparado: